El libro de la supervivencia
Entre la observación documental y el simbolismo, la imagen transforma una modesta libreta en una reflexión sobre la resistencia y la memoria. Las mujeres aparecen como custodias de su propia historia, mostrando un documento que, para muchos, llegó a representar no solo el sustento, sino también la capacidad de afrontar la escasez con dignidad. En su gesto se condensa una historia de resistencia construida a lo largo de incontables días cotidianos.


Tres mujeres permanecen a la entrada de una bodega en Santiago de Cuba y muestran a la cámara una libreta de abastecimiento abierta. Sostenido en primer plano y ocupando el centro de la imagen, el pequeño documento deja de ser un simple objeto cotidiano. Tras él, los rostros de las mujeres emergen como testigos de toda una vida marcada por sus páginas.
El libro de la supervivencia sitúa en el centro de la fotografía uno de los símbolos más persistentes de la vida cotidiana en la Cuba contemporánea. Durante décadas, la libreta de abastecimiento ha acompañado a generaciones de cubanos, hasta volverse inseparable de las rutinas y las incertidumbres del día a día.
