Entre la fe y la nación
Suspendida entre lo íntimo y lo público, la imagen reflexiona sobre la pertenencia, la transformación y la persistencia de las creencias ancestrales en la vida cubana contemporánea.


En una calle de Cuba, una mujer vestida completamente de blanco camina junto a una bandera cubana pintada sobre un muro. Es una iyabó, una creyente que acaba de completar la ceremonia de iniciación en la religión afrocubana conocida como santería. Durante este periodo de transformación espiritual, el blanco simboliza pureza, protección y renacimiento.
Más allá de su dimensión documental, la fotografía explora la relación entre la fe individual y la identidad nacional. La figura silenciosa, al pasar frente a los colores de la bandera, establece un diálogo entre la experiencia personal y la memoria colectiva, entre una tradición espiritual de raíces africanas y una nación forjada a través del mestizaje cultural.
