Los Herederos
Tras los barrotes de la ventana de una escuela primaria en La Habana, un grupo de niños vestidos con el uniforme de pioneros mira hacia el exterior y saluda a la cámara. Los pañuelos rojos y los pantalones cortos dialogan con el viejo marco de madera, mientras la oscuridad del aula contrasta con la espontaneidad de sus gestos y la luminosidad de sus rostros.
Los herederos reflexiona sobre la infancia como ese territorio donde la inocencia y la Historia se encuentran. Los niños aparecen alegres y despreocupados, pero permanecen dentro de una estructura que existía mucho antes que ellos: una escuela, un relato nacional, un conjunto de símbolos y un futuro que todavía no han elegido.
Entre la ternura y la tensión silenciosa, la fotografía explora ese instante frágil en el que una generación comienza a recibir el peso de un país sin comprender aún la dimensión de la herencia que le espera. Es una reflexión sobre la pertenencia, la formación y los futuros inciertos de quienes heredan la Historia
