
Historia de cuando los aviones volaban a La Habana
Hacerle la foto al avión volando antes de aterrizar era mi misión, quizás la tarea menos atractiva de todos los fotorreporteros involucrados en la cobertura de la visita del presidente Barack Obama y familia a La Habana pero era lo que había y tenia que salir bien, el alquiler de mi piso en el vedado no se iba a pagar solo y con el salario del Periódico Granma no se podía contar. Me daba una mezcla de pereza y no se que porque si se enteraba el periódico para el que trabajaba me despedía al seguro y cerrar esa puerta de esa forma era equivalente a cerrar todas las puertas de la prensa nacional.
La única cobertura que tenía oficialmente era el discurso en el teatro, por la noche, pero por alguna razón tenía que estar todo el día en la sala de prensa en el Hotel Habana Libre así que me escapé con el motorista contratado para moverme. Le dije a un colega del diario "voy a comer algo, regreso enseguida" y salimos a la caza del avión, varias horas antes de la llegada.
Me posicioné donde me imaginé podía pasar el avión pero la policía me mando a circular, no podía estar ahí asi que dando una vuelta en la moto decidí comprar una piza mientras pensaba donde posicionarme, así fue como llegué a la calzada de Bejucal, una calle paralela a Boyeros y a la altura del aeropuerto. No tenía mucha esperanza de pillar él avión, más cuando un tipo empezó a decirme que era difícil porque realmente solían llegar por otro lado, dependía del viento. Yo solo pedía que la cámara, una Nikon D7000, se comportara bien, solo tendría fracciones de segundos y me daba un error de contacto con el objetivo barato que usaba, además la tapa de la batería se abría y esta se caía así que había desarrollado una forma de agarre único en el que mi dedo meñique presionaba hacía arriba para que no se abriera la tapita, terminaba con dolor en el dedo siempre.
No obstante tuve suerte. Todo el mundo en el barrio estaba atento a la llegada del AF1, por primera vez en más de 80 años un presidente de Estados Unidos visitaba la isla. Pasaron varios aviones que me dieron una pista de por donde venían los tiros.
Hice varias pruebas con la cámara, estaba nublado, aumente el ISO, Velocidad, cerré el diafragma... Un policía acomplejado me vino a preguntar si le estaba haciendo fotos a él, le dije que no y tuve que enseñarle las últimas fotos.










